lunes, 30 de enero de 2012

Algún día

Volveré a correr libre por las calle, sonriendo como un niño.
saltaré barreras en las sienes, sin ley ni Dios que me calle.
Chillaré y daré gritos, bailaré frenético y reiré pletórico.

Vendrá aquel chiquillo lleno de esperanzas
cuando en momentos de añoranza
hacía de lo difícil su causa, hacíase amigo de lo heroico.

Se reirá del miedo y jugará con él a las canicas
si viene de ningún sitio y se instala sin razón alguna.
Doy gracias, a todo, a mí, por mi fortuna.

Quisiera que este año floreciese en amor, en salud y en habilidad. Transformar mi desorden en equidad, volverme fuerte y grande cual titán.

Y este secretito, tener siempre fuerza para proteger a mis amigos, a mi chica, a mi mismo. Sea yo lo especial que siempre he sido, queden fuera las tonterías e inseguridades sin motivo.
Constancia, humildad, y ambición, por favor, venid siempre conmigo, y dadme la mano, siempre fuisteis mis mejores amigos.

No soy nadie, porque nadie es nunca, ni nadie nunca ha sido, más me gusta ser poeta de la razón, del corazón y el sinsentido.


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