jueves, 16 de junio de 2011

El deporte de vivir

http://defidepor25.ugr.es/video.htm

Hace falta tener instalado el Windows Media Player para poder verlo, aunque merece la pena.

Es un documental que nos enseñaron a los alumnos de Análisis Comportamental de 1º de Grado de Inef, donde se tratan los aspectos clave del comportamiento para alterarlos a fin de aumentar la eficiencia deportiva y vital.

Pese a que se centra en el ámbito deportivo, cualquiera de las técnicas psicológicas presentes en el video pueden utilizarse en cualquier contexto. Imaginad pues, que un alto nivel de concentración, de control de pensamientos, activación y atención, es lo que permite a un monje llegar a recibir una patada en sus partes sin sentir dolor alguno.

El control sobre nuestra mente nos hará verdaderamente libres, no tengo duda de ello pues yo mismo lo he vivido en plenitud.
Eso sí, supone una apuesta arriesgada y muy importante, porque quien se libera de las cadenas y vuelve a la caverna de donde salió, solo podrá encontrar hastío y desánimo en todo cuanto le rodea. Muy platónico esto último.

Saludos.

martes, 17 de mayo de 2011

Coletazos del fin de un ciclo

Siempre fui una persona acostumbrada y muy vinculada a los extremos, cabos fronterizos a menudo peligrosos entre la heroicidad el abismo mas cercano a un ocaso colindante.

Y he de reconocerlo, tanto si se trata de salud como de enfermedad, los términos medios solo han sido un mero trámite, una breve señal en ámbar cuyo semáforo se agita por el ajetreo del incesante tráfico.


Estoy contento, y no solo por como transcurren los acontecimientos, sino porque a todos ellos se les puede meter mano y alterar su curso a nuestra merced, y de no tratarse literalmente de esta manera, siempre hay otras 100 millones de opciones diferentes para tener en cuenta.


Siempre, andando en círculos incesantes, con anhelos filosóficos, respecto a los intereses del bien y del mal, la fiabilidad cognitiva y no especuladora de un conocimiento puro, seguro y libre de conjeturas y variaciones contradictorias, examinaba todo lo que me rodeaba, tanto fueran hábitos, como simples hechos puntuales, sucesos extraordinarios, o breves reacciones aleatorias fruto del azar sistemático que originan las fuerzas de este mundo.


Y en mi escepticismo rotundo hacia lo inteligible se produce una credencial intangible que zambulle lo ideal en lo pragmático, convirtiéndo lo inservible en útil afín a nuestros intereses.

Sería maravilloso poder crear lo armónico entre la desidia y el placer, construir una felicidad basada no en dinero, posesiones ni influencia, sino en el propio poder. Poder en la elección, en la libertad de escoger, la no proliferación de que la condición interfiera en nuestro decidir, y así, liberados de pies y manos, corriendo y gritando, desnudos y animados, por campos de este país, podríamos llamarnos hermanos.



Creo que todas las personas tienen un potencial fortísimo que funciona de dos maneras: O bien nunca se ha utilizado y permanece guarecido a expensas del conocimiento de su persona, o se ha conocido lo suficiente como para que esas pequeñas imágenes especulares , enmendadoras de actos valientes y prometedores, muestren un potencial justificante que no despierten mas interés de superación en el individuo. Pero ésto es solo generalizar entre aquellas muchas personas con las que me encuentro a menudo por la calle y cruzo las miradas.


En sus ojos puedo ver anhelos de esperanza, aunque en algunos veo destellos ya muy apagados, supongo que muchas tormentas y lluvias saturaron sus plomos y simplemente no funcionan bien. Hace dos días, en el autobús de Granada, donde hay colocados varios cartelitos de un festival de poesía o que se yo, venía una especialmente reveladora, que aunque no recuerdo como se llamaba , enfocaba a estas personas a las que me refiero. Decían que, asustados en su ofuscación, se sentián solos, andando atemorizados y asustadizos hacia el porvenir, hundidos en una fosa común de lamentación de la que no sabían ni querían salir, pues, amigos míos, si hay algo peor que cualquier dolor, es no sentir dolor alguno, y en eso consiste precisamente el dilema de estos seres.


Y aunque ya he escrito sobre mi propósito en esta vida cientos de veces, jamás podré enorgullecerme lo suficiente de mi objetivo, y es que, por experiencia propia, ninguna adversidad es jamás lo suficientemente fuerte como para acabar con la moral de nadie, y aunque así lo fuese, existen muchos a quienes los fuertes tsunamis terminan llegando a sus piés como dóciles gatitos a la espera de un poco de atención.


Iván Pérez dice que existen técnicas, métodos, formas y maneras, que nada es absoluto, que todo es relativo, que si esto es cierto ambos argumentos se excluyen mutuamente, y esto nos beneficia. Que no hay ni bien ni mal, solo lo que se percibe y elige, y casi siempre podemos interpretar lo doloroso y lo triste como necesario para alegrarnos por ello. No hay justicia, ni tampoco reglas universales, y hasta los mas sólidos principios pueden tambalearse como todos los argumentos. El fuerte se vuelve débil, y se humaniza, el débil se hace fuerte, y se supera, ambos crecen, ambos caminan y ambos intercambian roles en un momento u otro. Y ningún sentimiento es jamás definitivo, tampoco nos puntúa ni señala, solo nos guía y nos responde con respecto a lo que hacemos, enseñándonos si nos gusta o no nos gusta.

Que perder los estribos está genial, que perderlos siempre es de imbéciles, que toda idea firme pertenece a un bando definido, y solo cuando es opositada se consolida como parcela de la realidad.

Que el amor es lo mas importante, empezando por uno y terminando por el otro, pero que es imposible cambiar el desprecio por nuestra persona de la noche a la mañana, y curar las envidias y rencores hacia los demás como si de simples arañazos se tratasen. Que salud y estabilidad van ligados de una voluntad de superación, paulatina y autocrítica, y que, ante todo, la felicidad jamás se excluye del dolor, y en todo caso, éste último la alimenta haciéndola mas exquisita .



Y para acabar, lo mas extraño y mágico de todo, que no requiere de mas explicaciones.

Tus sueños, esos con los que te alimentas, y por los que a veces suspiras, se cumplirán, tan solo haz algo.


*

Cerca de las 10 de la noche, dos amigos se dirigían hacia su ciudad natal en tren cuando habían estado unos días ocupados resolviendo algunos asuntos. Mientras uno permanecía apacible en su asiento, estudiando para un examen cercano, el otro, salpicado por el hambre de quien ha andado mucho y sentado poco, se levantó sonriente y empezó a buscar algo para comer. Paso a través de varios vagones, preguntando donde podía comer algo, hasta que vió una máquina exprendedora que le iluminó los ojos.

Había abierto la puerta del vagón cuando, orientado hacia la máquina para echar la primera moneda, oyó unos breves soyozos y rezongos, provenientes del asiento que tenía a sus espaldas. Depositó el dinero , y aún cuando solo había seleccionado un paquete de patatas, cayeron dos. Viendo que le sobraba uno, miró hacia aquella chica, que lloraba reprimiendo sus lágrimas con la tímidez del que dirán, y armado con un sincero tono de alegría le dijo.


    • ¡Pero hombre, no llores! ¿Para qué vas a estar triste?. Esbozando una sonrisa, mostró la empatía suficiente que, en esta sociedad, tiene que dar un desconocido que con buen ánimo pretende dar consuelo gratuito.

    • Lloro porque me he despedido de unos amigos.

    • Anda..pero te sigo diciendo lo mismo, si los vas a volver a ver, y entonces te alegrarás muchísimo cuando te reencuentres con ellos.


Aquella chica, o mas bien mujer, por la edad que tenía, sin perder la emoción, dejó de llorar, y sentados los dos frente a frente comenzaron a hablar largo y tendido sobre muchas cosas. Y el muchacho, conmovido, le contó su propia historia, de por que le gustaba tanto animar a los demás y por que no había que sentir pena por nada en este mundo.


    • Me enamoré de una chica, y entonces se echó novio al mes siguiente. Imaginate, podría haberme puesto fatal, porque me encantaba, pero en vez de entristecerme o cabrearme, me alegré, porque se que ella acabaría conmigo.

    • ¿Y al final acabasteis juntos?

    • No, y precisamente es una de las consecuencias de que ahora esté en este tren. Pero no importa, la realidad es tan maravillosa y llena de matices que jamás podré aburrirme en la espera, y hay muchos otros frutos deliciosos que probar antes de degustar el definitivo y con el que deseemos crear nuestras propias cosechas.


Aquella mujer, cerca de los 30 años de edad, viendo esa actitud, esa amabilidad y carácter, que apareció tan oportunamente en un momento de flaqueza, le dijo.

    • ¿Sabes? Me trasmites una energía positiva muy fuerte, y eso es genial, sería maravilloso que hubieran mas personas como tú.

Y pese a que en sus principios jamás hubo apartado alguno que permitiera que otras opiniones tuviesen valor real, aquellas palabras removieron su corazón y desde sus mas profundos adentros proliferó una satisfacción indescriptible que trascendía mas allá de la simple alegría. Sintió que momentos poco comunes y espontáneos como aquel, así como otras muchas acciones que se salían de lo convencional y incluso colindaban con lo peligroso, eran la clave para amar y vivir con auténtica pasión.


El problema de esta historia es que, rara vez dos destinos se cruzan sin razón alguna, y cada cordero por si solo debe decidir salir del redil cuando lo viese conveniente.




*



Se acaba la arena que vuelca

este reloj de arena

cuando el tiempo apela

a las duras y a las maduras

el objetivo que me lleva.


Indicio es todo

todos son indicios

da igual la forma

y también el modo

en cada resquicio,

como en cada sitio

están las razones

motivos, opiniones

que motivan una lucha,

que no tiene fin

ni mayores convicciones

que un río fluyente

ya arrastrará a los galeones.


domingo, 17 de abril de 2011

Dolor Dolorcete

Hay tantas cosas que debería de escribir y contar, que acontecer, que achacar y compartir para intentar hacer un mundo mas feliz en el que poderse expresar...
Pero son demasiadas palabras, conceptos, triquiñuelas mentales y experiencias propias que poco importan a quien no quiere saberlas.

Sin embargo, me encanta hablar del dolor, el síntoma mas liberador de todos.
Porque, amigos míos,el dolor es una bendición, la panacea del crecimiento, el síntoma del camino correcto. Cuando se siente dolor ya no hay miedo, ni temor, pues los sentidos se alzan embriagados en el éxtasis de los sentidos, y sienten, solo sienten, y en ese sentido, también fluyen.

Un deportista sabe muy bien de lo que hablo, y un culturista en especial.
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¡No quiero seguir guiones ni pautas! ¡ Este mundo es una locura! una auténtica locura,mejor que cualquier película, que cualquier teatro,algo que no es de extrañar cuando es en si misma la vida una cuna de todo arte y toda ciencia.
Nietzsche, Platón, Sócrates, Marx, Ghandi, y muchísimos otros postularon ideas que yo ya sospechaba, pero ideas y palabras dentro de un texto son solo éso, la realidad depara mil millones de cosas.

¿ Habéis soñado acaso con ser reyes del mundo? ¿ Tener el control de todo, volar, o quizá ser una estrella, o tener el estilo de vida de aquellos personajes bohemios de la televisión?
Joder, me encanta decir esto
ES POSIBLE!!
es mas
ES MUY POSIBLE!!
y esta ha sido mi gran revelación, mi gran dolorosa revelación.

Todo imperio comienza con soñarlo, desearlo una sola vez en el cerebro para que termine cumpliéndose. E incluso a veces, nisiquiera se piensa, tan solo se siente una extraña sensación en nuestro interior, que, en función de como andemos de inteligencia emocional, sabemos que nos deparará.

Me he sentido muy fuerte, el mas fuerte de todo el planeta tierra. He mirado a todas las personas a los ojos, me he reido con ellas, porque no quería reirme de ellas, mas en mi semblante solo se hallaban palabras de elección, jamás de necesidad.
Desafié a las normas, las leyes, los valores y todas las creencias, y de esa manera, en mi pensamiento comencé a romper todas las barreras paradigmáticas, esos muros de barro hechos con arena que se han ido solidificando con la marea de los años.
Concebí la mayor seguridad en uno mismo que un individuo puede ser capaz de reunir y pensé con razón que todo devenir seria propicio para mis deseos de abundancia.

Y he aquí la vida cuando, de forma inexplicable y a modo de revés sarcástico, me tumbó de la única manera que era posible, destruyéndome yo solo.
He descubierto que existen cosas peores que la tortura, que te quemen vivo e incluso que maten a tus seres queridos. Esas cosas las he experimentado.
He fallado de arrogante, me he excedido en mi temple y fui como un misil que se estrelló violentamente contra un muy denso muro.

Y cuando vi que mi cuerpo se ensombrecía por la ansiedad
mi personalidad tornábase ensuciada de los prejuicios y envidias sin sentido. Cuando mis ideas , mis principios inquebrantables e inequívocos se vieron, supuestamente derruidos, vino el dolor a mi rescate.
Dolor en forma de voluntad de poder, de voluntad de vida, de superación perpetúa, de emoción incesante que como un tsunami arrasa a la vez que fluye y empuja a la vez que retuerce.


Y pude pasar de la mayor felicidad y eficiencia a la auto-indigencia mas extrema por lo que comenzó como una simple sensación, y la última duda que aún albergaba sobre mí, de si el yo mas orgulloso de todos, de si mi ser, lo que era y me encantaba ser, era obra de las buenas personas que han aparecido en mi vida o yo lo había creado con mi propio poder.


Dudas despejadas, gracias dolor, gracias dolorcete

viernes, 14 de enero de 2011

Como plantas

Mantenerse, permanecer casi estático y equilibrado bajo una viga separadora del mas abrumador y tenebroso abismo de todos.

En cierto modo, las personas con sus vidas hacen algo parecido al Gran Prix, sucesivamente hacen los mismos circuitos, que ya conocen, y se resbalan en lugares distintos del mismo. O quizá sea que me doy por aludido con mi propia afirmación.


No voy a escribir de motivación, porque ahora no estoy motivado, ni tampoco hablaré de filosofía, porque se que es inútil.Haría una bella poesía, pero tampoco me encuentro enamorado, o cantaría corriendo bajo las estrellas, pero tampoco éstas se hallan en mi tejado.

Y al pretender negarlo todo, se afirma lo contrario, lo temido se alza voluminoso como realidad cuando los esfuerzos van dirigidos a emanarla por completo.


Somos semillas, somos como plantas, con la diferencia de que podemos movernos, y lo que es aún mas interesante, poseemos la oportunidad de elegir cuando regarnos, y con que. Como plantas, nos afixiamos retorcidos en nuestra apatía si carecemos de sol, o si sintiéramos la incapacidad de conseguir oxígeno. También, como ellas, nos determinamos en torno a la fertilidad de la tierra donde decidimos colocar nuestras raíces.

Luego, ocurren cosas, pasan otros seres, se suceden distintos fenómenos, ya sea ahogarnos por el exceso de agua como deshidratarnos por exceso de sol, y viceversa con ambas cosas.


No soy , para nada, una persona pesimista, llevo en mis genes mas alegría que la gran mayoría, y la frialdad necesaria para aguardar todo tipo de situaciones. Y sin embargo, sin intención alguna de aceptarlo, a veces me bloqueo, lo bello se vuelve feo, y aún siendo capaz de controlarlo, la partida termina a 0.



En fin, que todo lo malo que os pase es totalmente decisión vuestra, pues incluso aunque fueseis víctimas de las más tétricas catástrofes, éstas no son por si sola deprimentes, y hemos venido a este mundo para procrear y luego morir.

Llevo tiempo barajandolo, el equivalente evolutivo de permanecer rígido, dormido, inactivo e infeliz, es la muerte absoluta, pues con estos parámetros nuestros antepasados no hubieran sobrevivido jamás, por lo que es nuestro estilo de vida actual lo que choca con todo.


Y se que todo el mundo ha experimentado al menos una vez el fuego de la voluntad de poder, que han saboreado los dulces manjares de fuego consumidor que Nietzsche denunciaba en su infantil espíritu, e igualmente, se que cada persona lleva dentro de sí misma todo lo necesario para sobrepasar cualquier situación.

Sin embargo, ese empuje, esa motivación final, ese último tramo entre el cambio duradero y la siemple tontería de auto-aceptación tras un intento deliberadamente realizado con perspectivas de derrota, se enciende por algo.

Sé que los fenómenos extremos son uno de esos grandes factores, acontecimiento decididos de forma libre o bien encajados por consecuencia de la aleatoriedad de las fuerzas de la tierra, o, con muchisima menos probabilidad, debido a la premeditada intención de alguien.


Pero, ¿cómo quien ha estado en un punto alto en todas sus facetas puede terminar abandonando los estímulos que le daban fuerza? ¿Qué demonios ocurre, por qué solo en mi vida he visto a poco menos de 10 personas cantando alegremente mientras caminan?

Las cadenas, las malditas cadenas, todo este sistema es anti-natural, pues se basa en la superviviencia pre-planificada, y muchos de nosotros ya deberíamos estar muertos. Quizá tu, querido lector, o quizá yo, pero lo cierto es que vivir en el aburrimiento, en esa estéril zanja del limbo emocional, es la mayor pesadilla para un ser , desde que pone sus pies en la tierra, debía, si así lo quería, moverse por garantía de seguir vivo.


Y hoy encuentro algunos baches en todo este proceso, porque yo he encarnado todos esos valores supremos de la auto-responsabilidad y de la vivencia extrema en aras de un dinamismo fugaz, poderoso, rápido e intuitivo que me hacía ir mas deprisa que la mayoría de las personas.

Y os diré algo, todo conspira en nuestro sistema para devolvernos a nuestros cabales, para que seamos unos amargados. Me explicaré, este "estilo de vida" del que hablo, seguramente lo hayáis experimentados todos y cada uno de vosotros en alguna ocasión, y gran parte de esa felicidad provenía del auténtico deleite socio-cultural al poder disfrutar deliberadamente de lo que nos rodeaba sin tener en cuenta ningún tipo de obligación u opresión externa.


Claro que os sonreían, acaso somos seres empáticos, que a niveles subconscientes provocamos a quienes no llevan las riendas de sus propias emociones las sensaciones reflejas de las que sentimos.

Cuando estés verdaderamente cachondo, eso te guste, y no sientas ningún motivo para reprimirte, todos los demás se sentirán así .


La consecuencia de ello es que entramos en un estado Alfa, dirigente, de líder, gracias a nuestro carácter apacible y nuestro optimismo desbordado, que atrae a todos (pues la humanidad, con todas sus discrepancias, no discuten en que todo lo que hacen es para garantizarse algún grado de bienestar).


Pero es complicado mantener la fluidez emocional cuando otros, resentidos por sus propias frustraciones, ven en ti todo aquello que les falta, y no hablo de bienes materiales, personales o afectivos, sino puramente motivantes.


Todo este asunto, del cual no quiero hablar más por ahora, me trae muy de cabeza porque dirigí mis más titánicos esfuerzos por mantenerme arriba, y el guarrazo fue de película.

He analizado todo con detalle, pensando en las mas poderosas causas,con toda la confianza de saber las grandes hazañas intelectuales que mi cabeza y mi corazón han podido proporcionarme, y aún así, no acabé de verificar esa causa, la razón de esa caída.


Pero ayer comprendí algo tan sencillo, dicho de la boca de un célebre motivador, Emilio Duró, que me abrió un poco más unos ojos míos que ya estaban legañosos de tanto parpadear. "El 97 % de las personas no sabe por que se levanta por la mañana". Y aun así, viven, y hacen cosas, y tienen preocupaciones, y obligaciones.


He sido siempre auto-didacta en mi filosofía y en mis motivaciones, en mis pretextos, y ahora que consigo toda la información veo que nadie nos ha enseñado jamás a vivir, y aunque muchos penséis que ésto es un factor fundamental e individual de cada ser humano, bien es cierto que jamás seremos totalmente objetivos respecto a nuestros sentimientos en todas las situaciones y que no está de mal saber bien que quieres antes realmente de hacer nada.


Y este es mi gran dilema, y si bien mis intenciones de averiguar toda la verdad respecto a ésto proviene de mi propia conveniencia, este mismo hecho procede de mi deseo, mi sueño, de ayudar a la humanidad, de conseguir una comunidad que, sin arropar, sepa hacerlo y decidir cuando hacerlo sin mayores pretensiones.


Felicidad es libertad, y libertad es mentalidad, y hábilmente, pero también para nuestro auto-preservación, nos han puesto barreras para que no nos caigamos por los desfiladeros, aunque si a justificar porque éste es suficientemente malo como para alejarnos de él toda nuestra vida.

Y esto tampoco tiene sentido, ¿acaso guarda la humanidad desprecio por si misma? ¿culpabilidad por sus actos, por su falta de verdad, por su falta de madurez, y por ello quiere hacerse daño?.


No hablemos mas de corrupción financiera, ni de consumismo excesivo, todo eso es realmente superfluo, es demasiado insignificante, para nada. Nadie sano y vital sería capaz de aceptar todo el dinero del mundo por rechazarse a si mismo, pero mas bien ahora la aceptación y el bienestar proviene del poderío monetario, y no me extraña, pues es éste al fin y al cabo el que nos ofrece todas las posibilidades cuando las leyes, las deudas y el capitalismo colocan carteles de prohibido en todas las cosas.


¿Comprendéis en que mala tierra nos hemos sentado?, está podrida, o mejor dicho, ya es inservible. Quizá en épocas con menos ciencia y conocimiento fuera necesaria una disposición estamental de la sociedad, y que hubiera dinero, pero no ahora, con todo lo que se sabe, con todo cuanto hay ahora de mundo.


Y para terminar, lo que determina la diferencia entre voluntad de vivir y vivir sin voluntad.

Estáis tumbados en un sillón, en la cama, en un sofá. Os encontráis a gusto, sin embargo, tenéis cosas que hacer o podríais hacer cualquier otra cosa a sabiendas de que es mejor , mas sano, y mas recomendable que estar así. Pues bien, levantaos de un salto, de un salto, pasad de 0 a 100, y haced cosas con total energía. Todos podemos hacerlo, y matizo, podemos hacerlo sin mayor DIFICULTAD que el esfuerzo.


Cuando seas capaz de hacer esto en cualquier momento, en cualquier lugar, serás libre, y cambiarás todo lo que no te gusta, porque tienes suficiente control para destruir la inercia y controlar las riendas de todo.