viernes, 9 de noviembre de 2012

Sobre España y la democracia

8 de Noviembre de 2012.

Ya casi va a cumplirse un año desde que ganara el PP las elecciones generales. Quizá sea éste el momento para reflexionar sobre las acciones emprendidas y las consecuencias que han tenido en nuestro ya malestrecho país, asfixiado por la deuda, la falta de productividad, el paro, y porque no decirlo, la falta de esperanza.

Muchos de los que votaron por aquel entonces se han arrepentido de haberlo hecho.La reforma laboral, unida a los recortes en educación y sanidad han provocado una mayor subida del paro, menos productividad y calidad de los servicios  la imposibilidad de recibir una sanidad para los inmigrantes, y mayores restricciones económicas en la concesión de becas que ha dejado a miles de jóvenes sin la posibilidad de seguir estudiando.

Como coletilla a esta cadena de desgracias, la subida del IVA a un 21% ha disminuido el consumo, lo que si lo pensamos con lógica desembocará en un aumento del paro, ya que si la población no consume las tiendas no venden, por tanto, donde antes hacían falta 10 trabajadores, ahora harán falta 8, y cuando antes se compraban 1000 botes de tomate, por poner un ejemplo, ahora harían falta solo 700. Los proveedores, pequeñas empresas y emprendedores se ven afectados por estas medidas, por no hablar ya de los autónomos.

He de reconocer que relato estos acontecimientos en calidad de testigo pasivo, excepto a los temas concernientes a la educación que vivo de primera mano. Otros ya me han comentado lo mal que va la cosa en sanidad , con mayores esperas, explotación de becarios, que trabajan toda una jornada sin cobrar un duro, y sujetos a un mas que posible paro al acabar sus prácticas, tanto a los alumnos de módulo como a los de la carrera.

La oferta de empleo público se ha paralizado, a excepción de las oposiciones a la policía(se ve donde va a hacer falta personal).


Pero de todo lo que os he contado, hay algo que me ha motivado aún más para escribir este texto. Y es la pérdida de los derechos. ¿Alguien ha reflexionado debidamente sobre ésto?. Os comento. Ayer estuve estudiando historia contemporánea y entre diversos temas, me topé con la revolución inglesa, una gran desconocida pero un magnífico ejemplo para esta temática.

Habla de como el rey Carlos I , sediento de poder y molesto por la tradicional carta Magna, que le impedía exigir impuestos a sus súbditos sin pasar por la aprobación del parlamento, le declara la guerra y se hace con el poder por la fuerza.

La población se negó a pagar los impuestos para poner al rey en sus trece. Ahora volvamos al mundo actual. Se han rebajado los sueldos, tanto de funcionarios como del resto de empleados. Exigen además en muchas empresas e instituciones mas horas de trabajo a cambio de menos dinero. Hay casos incluso donde se han despedido a trabajadores y luego el jefe de sección se aumenta sustancialmente el sueldo.

Esto es una vergüenza  Pero bueno, para ésto está Internet  Despotricamos, nos quejamos y soltamos miles de mierdas para después no hacer nada de efecto para confrontar la situación. Evidentemente las manifestaciones son la forma más natural y legítima para que expresemos nuestro malestar. Pero estaréis conmigo al pensar que no está sirviendo de nada. He ido a varias. Nos congregamos doscientas personas, a veces mil, en algunas casos, docenas de miles en grandes marchas convocadas por sindicatos, organizaciones como 15-M o 25-S, silbamos, gritamos y poco más.Después el gobierno no nos escucha, hace vagas declaraciones y lo deja estar, ignorándonos como al niño que hace ruido para llamar la atención.

Y se sigue despidiendo a la gente, ya casi rozamos los 6 millones de parados. El PIB baja poco a poco debido al descenso del consumo y a la falta de liquidez de las empresas, que ya no reciben préstamos bancarios .

Pensemos. No se puede trabajar porque no hay trabajo, aunque tengas preparación. Si encuentras trabajo es una especie de panacéa valiosísima que no puedes despreciar exigiendo un trato mejor (que puedes merecerte perfectaente). No hablemos ya de pedir un aumento de sueldo.

¿Estamos o no estamos sometidos? . Lo estamos, y tranquilos, no solo estamos sometidos por nosotros mismos, sino porque del jornal dependen nuestra familia , nuestros seres queridos que también dependen de nosotros para sobrevivir. Pasaba algo similar en la Edad Media. El señor feudal daba mayor amplitud al campeseinado, permitiendole formar familias y a alimentarlas con una parte de la cosecha. De esta manera, al depender totalmente de su gracia no temían una insurrección  ya que no son los propios campesinos únicamente, sino sus familias las que se ven afectadas.
Y  es incluso peor, porque encima entre la gran mayoría de la población, que es de clase media-baja, hay competencia, COMPETENCIA!!. Se compite por lo poco a lo que puede uno acceder, por un trabajo de mierda con un sueldo aún más deleznable y con condiciones aún mas precarias.
Eso es el colmo, pelearnos por la mierda que nos hechan, por encontrar una moneda de oro entre el estiércol de nuestro falso estado de bienestar.

Ya he presenciado debates sobre todo esto. ¿Por qué la población no se subleva si lo está pasando tan mal? .La respuesta fue fácil de deducir. El miedo. El miedo a perder lo poco que nos queda por intentar conseguir algo que no es seguro de conseguir.Es como un niño que intimida a otro con pegarle, y éste simplemente agacha la cabeza y aguanta los abusos.Quizá el niño abusón sea un enclenque sin moral ni valor que se echará para atrás si le plantan cara, pero sin la intención de hacerlo quedará solo en la imaginación frustrada de los perdedores, de los marginados que sienten no haber sido invitados a este mundo.

Pero están equivocados. Todo el mundo tiene un gran valor. Nuestras características únicas y particulares son viables para una actividad determinada. Por tanto, todos somos útiles, y no tiene porque ser nadie mejor que otro a este respecto.

La pregunta es ¿Cuanto más vamos a esperar hasta plantarle cara al abusón?
Antes de nada, un pequeño stop. Pensemos. ¿Quién es el abusón?. España, dicen muchos. Los bancos, dicen otros, el PP, dicen los de izquierdas.

No puedo negar que España y su historia están plagadas de codicia, corrupción, envidias y muchos estúpidos que han desaprovechado los recursos y han condenado a su población a innumerables penurias.También hay grandes momentos, memorables, entre los que yo me siento orgulloso de pertenecer a esta tierra de sol, de alegría, de buena comida y a pesar de todo, buena gente. Si España fuera una mujer diría de ella " Es preciosa, pero solo sale con imbéciles que no le convienen , y eso se debe también a que es un poco tonta".

España no es el problema. Y cuando digo España me refiero a nuestros terrenos, nuestros paisajes, nuestras gentes. Nosotros somos España. Aún así, tranquilidad, porque no recomiendo como manual de instrucciones ideológico tomar la bandera y ponérnosla en la frente para que todos vean lo orgulloso que estamos. Eso es ser chovinista, que no es lo mismo que ser patriota. Pero, ¿un patriota debe consentir todo lo que hace su nación, y especialmente sus dirigentes políticos?. No. Y ahí está nuestra responsabilidad porque nosotros somos España, y no la selección española, ni Rafa Nadal, ni los grandes empresarios, ni el IBEX 35. ¡España somos nosotros!.

Comprendo perfectamente también estos sentimientos de desvincularse del país. Cuando la situación es realmente grave se buscan respuestas en casi cualquier parte, y no me sorprende el caso de Cataluña cuando sufriendo lo mismo que todos los demás quiera separarse. Pero si todos hicieran lo mismo el país desaparecería. Porque lo tengo claro, antes de ser un tío guay y tolerante que diga que los catalanes hagan lo que quieran porque están en su derecho, diré que también tienen ese derecho los andaluces, los murcianos, los gallegos y todos los demás. Algunos incluso con más motivos históricos, como Navarra, que realmente fue un reino independiente y no Cataluña, una provincia del reino de Aragón.
No obstante, que disculpen los catalanes mis palabras y aquellos que estén de acuerdo con ellos, porque entiendo que muchas declaraciones de este asunto provocan divisiones y crea mas crispación que buenas ideas.


Concluiré este escrito, que espero a mis lectores que les haya despertado, aunque sea un poco, alguna idea interesante, diciendo que para esta situación solo hay dos opciones realmente viables.
La primera es, siguiendo el orden reinante, elegir nuevos gobernantes por la vía democrática . El problema es que la población, y tiene razón, no confía en los políticos. Además, de nuestra mentalidad está bastante arraigado aquello de "Mas vale malo conocido que bueno por conocer".

La otra es una verdadera voluntad de toda la población , y digo toda la población, no unos pocos millones, de exigir cambios y la restauración de derechos. Que los economistas den sus charlas de inviabilidad y de que no queda más remedio a otra parte, porque el dinero es dinero, pero las personas son seres vivos, con valor auténtico y no ficticio, al igual que la comida, el agua, el aire, así como todo lo que producimos .

¿Qué se elegirá?. Lo veremos dentro de muy poco.