Ha pasado muchísimo tiempo desde aquellos escritos dudosos y de casi conmiseración en las lejanas tierras gallegas, y todo ello ha acabado aquí.
El mundo, la vida, la humanidad...todos son maravillosos. El entendimiento de tales concepciones implica un esfuerzo intelectual semejante al que pretendía Platón convencernos con su convincente mito de la caverna, pues mas que la prostitución, la titeretería ha sido un oficio que se ha cobrado muchísimo mas tiempo y protagonismo.
A menos que a raíz de una poderosa educación se haya inculcado en nosotros los valores correctos del amor propio y la satisfacción vital a expensas del supuesto deber de amar a la humanidad, hemos sido contaminados de muchísimas influencias exteriores. Ello podría parecer una idea demasiado radical surgida como rechazo de la sociedad vigente. No me malinterpreteis.
Ni siquiera nuestros padres han sido constantemente conscientes de su entorno y lo que les afectaba como para concebir tales fenómenos en nuestro entorno y, ya imposible, impedir que éstos condicionasen una retribución neurótica en la madurez.
Soy uno de esos soñadores de pies en la tierra, un nietzcheano, pero con mucho de Platón y otro mucho de Ortega, y efectivamente, es la vida el fenómeno mas importante que transcurre ante nuestros ojos. Los malos sentimientos son el resultado de una inconsciente falta de entendimiento entre unos y otros, pero especialmente de si mismos y de la propia naturaleza de las reacciones.
Decía Descartes que, movido por su deseo de cambiar el mundo y ante la imposibilidad de lograrlo, sintió la necesidad de cambiarse antes a sí mismo que al propio mundo, pues tal tarea resultaba demasiado difícil como para llevarla a cabo, y lógicamente, haría falta demasiado amor por la humanidad( así como por si mismo) para llevar a cabo tales afirmaciones.
Y hoy me siento particularmente contento y feliz, así que quiero compartirlo con todos vosotros, porque toda esta disposición textual anterior es una simple muestra del gran redescubrimiento que me ha llevado meses realizar.
"La verdad , aquella que de verdad nos sirve como individuos, está en nuestro interior, pero no esperéis que ella os revele todos los misterios de lo que os rodea, sino mas bien, os guiará a encontraros con el destino elegido por vosotros mismos."
Bellas palabras, muy bellas, preciosas y enriquecedoras!.
¡QUE NUNCA CESE EL AMOR NI EL ROMANTICISMO!