miércoles, 3 de noviembre de 2010

De la inercia y la inactividad

Cánceres, malditos cánceres piojosos instalados paulatina y casi inconscientemente en nuestro estado de ánimo y perspectivismo vital como resultado del fuerte poder del convencionalismo, la inacción y la comodidad aportada por las ventajas sociales, afectivas y laborales que transcurren en nuestro día a día y nos distancian de reforzar nuestra posible y utópica visión de la realidad.

La verdad , como condición obviamente imperfecta, complementaria, ambigua, relativa y sujeta a la terminología individual de quien trate de interpretarla, es impuesta por la fuerza de su dictador, y para ya de contar. A través de miles de años, las distintas civilizaciones se han impuesto mutuamente unas frente a otros mediante su poderío no solo bélico, sino también cultural e intelectual , como consecuencia igualmente del dictamen expuesto hacia la población y la fomentación colectiva del entendimiento general respecto a la política y al funcionamiento social.
El resultado fue la esclavitud del paradigma, la dominación de la cultura, el estandarte de lo considerado "corriente y normal" gracias a la fuerza impositiva de sus cánones reiterantes.

O dicho de otra forma, la verdad es del poderoso, y el sometido tiene que aceptarla, de ahí numerosas y famosas citas como " la historia la escriben los vencedores" o, para mi gusto, una de las mayores afirmaciones jamás dichas en la historia de la filosofía que resume muy específicamente todo lo postulado por mi persona en este escrito. Decía Hume que las creencias de la humanidad derivan directamente de la costumbre, osease, como paradigma postulado unánimemente por la civilización que, no siendo en ocasiones refutado empíricamente mediante hechos, su mera repetición y aceptación le han dotado de un caparazón de verdad y entendimiento.

Los hechos , las cosas, y las propias ideas son fugaces, sujetas al cambio y dotadas de numerosos elementos circunstanciales que definen la naturaleza e interpretación de ellas mismas en múltiples contextos , y es por ello que probablemente pueda hoy día hacer un análisis sobre este fenómeno y muchos de vosotros, queridos lectores, podríais , sino estar de acuerdo conmigo, al menos afirmar que mis postulaciones son un disparate.

Y en relación con toda esta temática es preciso destacar la importancia del dinamismo vital como órgano de todo crecimiento físico y mental humano debido a que la redundancia en tierras conocidas no ponen a prueba los conocimientos adquiridos en un pasado que, bajo unas circunstancias y situaciones específicas produjeron un resultado que bien pueden distar mucho de ser similares en nuestro presente, momento mas importante y de relevancia.
Sin embargo, todo aprendizaje y experiencia adquirida así como nueva deducción o perspectiva de lo ha concebido debe corroborarse consecuentemente y con calma, pues si permitimos que nuestras ideas sean tan maleables como el agua que fluye por los ríos, acabaremos desembocando en un océano de incertidumbre y confusión

2 comentarios:

keroro_3 dijo...

Iván estan muy bien tus escritos m gusta pensar é, aber si sigues escribiendo y se unen a tu blog tio, cuidate

Iván Pérez dijo...

Muchísimas gracias!!, me ha alegrado mucho que te guste lo que escribo, jeeje, en breves continuaré con mis publicaciones!